Los niños se desarrollan mejor cuando comen alimentos de todos los grupos alimenticios: frutas, verduras, cereales, proteínas y lácteos (o alternativas a la leche enriquecidas). Prueba estos sencillos hábitos:
- Sirve una variedad de alimentos todos los días.
- Coman juntos en familia, sin pantallas, para que las comidas se conviertan en un momento para conectar.
- Haz que los alimentos saludables sean fáciles de conseguir.
- Ofrece agua y leche descremada (o soja enriquecida) como opciones de bebidas diarias.
- Involucra a los niños: déjales elegir frutas, ayudar a hacer la compra o preparar parte de su comida.
Con el tiempo, estos pequeños cambios se traducirán en una mejor salud y buenos hábitos alimenticios.

